Diez discos de Bad Religion.

#10. How Could Hell Be Any Worse?

Categórico. ”How Could Hell Be Any Worse?” representa una de las primeras astas que levantó un movimiento que no ha tenido descanso desde que surgió.

Con una producción casera de $1000, provenientes del bolsillo de sus primeros trabajos informales, este disco conserva la esencia más cruda y orgánica del punk marca Epitaph que nunca volveremos a escuchar.

#09. The Empire Strikes First.

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Considerado por muchos como el último gran álbum de Bad Religion, los registros marcan a The Empire Strike First como el más vendido durante la semana de su lanzamiento.

El disco centra intereses en la desolación, la religión, la destrucción de la guerra y los ataques simultáneos en el Proyecto de Ley de Derecho.

Temas como “Atheist Piece” hacen fuerza intelectual en contra de la religión, “Let Them Eat War” aduce contrariedad a un estado que seducía a su población a través de guerras (Irak) , mientras “Boot Stamping On A Human Face Forever” hace referencia a la novela distópica de George Orwell, “1984”, que bajo la representación de una utopía perversa, figura cómo la realidad ocurre en un paralelo totalmente opuesto a lo que se considera como sociedad ideal.

”And the world might cease
If we fail to tame the beast
From the faith that you release
Comes an atheist peace”

#08. The Gray Race.

Bad Religion ya venía husmeando las bondades del mainstream desde “Recipe For Hate”, pero ningún disco de su colección tuvo mayor ambición por la radio que “The Gray Race”.

El álbum sucedía el sonido del “Stranger Than Fiction” (1994) pero con una producción más aún pulida, y con temas todavía más amigables a la afluencia del Lollapalooza.

En consecuencia, muchos de sus fans de antaño que no se animaron a dejar la banda con “Recipe For Hate”, con “The Gray Race’ lo hicieron.

Este fue el primer disco sin su compositor principal, Brett Gurewitz.

#07 Process Of Belief.

Nadie nadie imaginó que tras una racha de 2 lanzamientos poco sustanciales, la banda pudiese superarse a sí misma.

“The Process of Belief” se engalana con una colección épica de canciones que recuperan el formato que la banda nunca patentó, al mismo tiempo que se categoriza como una obra moderna.

El álbum cuenta con las canciones más ‘punk’ que interpreta el grupo en años (”Supersonic”,”Prove It”,”Can’t Stop”). Coincidentemente marca el regreso de Mr Brett a la banda y el retorno a su casa de toda la vida: Epitaph Records.

Es un clásico perdido de su generación.

#06 Generator.

Bad Religion venía articulando influencias y conocimientos desde “No Control”, con  “Sanity” y “Faith Alone” (Against The Grain) como muestras, pero no fue hasta “Generator” que los años de experiencia se encarnaron en sus composiciones.

El álbum se escribió mientras su cantante Greg Graffin daba clases en la universidad y finalizaba su doctorado en Biología evolucionaria, aspectos que le dieron una inteligencia extraordinaria al material, simultáneamente con los acontecimientos de la Guerra del golfo Pérsico, que motivaron a sus líderes a escribir temas furiosos como “Fertile Crescent” y “Heaven Is Falling”.

Mientras exponentes similares (NOFX, Lagwagon y Pennywise) pulían las maquetas de sus predecesores (Dag Nasty, Descendents, Minor Threat), con “Generator”, Bad Religion escaló a una posición en la que solo ellos podían estar.

#05 Against The Grain.

El último trabajo de la trilogía del 88-90 avanza puntos en su evolución. La banda extiende la escritura establecida en ‘Suffer’ y materializa letras cargadas de teorías, hipótesis, ideologías, metáforas y analogías en temas que mantienen y despiden el sonido crudo que caracterizó el punk californiano de los 80.

En una entrevista del 2010, Greg Graffin explicó que el significado de “Against The Grain” surgió de una serie de fuentes históricas que demuestran que para los peces es más fácil nadar corriente abajo que hacia arriba cuando el agua está fluyendo. Para Graffin, la analogía con el ser humano sugiere que aunque la vida impulsa siempre una dirección, es más gratificante tratar de buscar otros caminos con tal de adquirir conocimiento.

#04 Stranger Than Fiction.

Un año después del experimental “Recipe For Hate”, Bad Religion volvió a escena con un álbum que retomaba la receta original con extras de conocimientos recién adquiridos.

“Stranger than Fiction” jugó en canchas grandes. Bad Religion estaba en MTV, moviendo multitudes y ganando nuevos fans conforme sus nuevos clásicos se reproducían.

La demanda obligó a Mr. Brett a apartarse del medio para dedicarle tiempo completo a su cuna monetaria, Epitaph Records, la cual no daba abasto con el inesperado éxito de Rancid y The Offspring [NOFX y Pennywise en menor medida] en el mainstream.

Fue el primer álbum con Brian Barker (Dag Nasty/ Minor Threat) y el que definió el sonido actual de Bad Religion.

A la fecha es su único lanzamiento que ha sido certificado como oro en Estados Unidos y Canadá.

#3 Recipe For Hate

Bad Religion redefinió la fórmula de “Generator” con un álbum aún más experimental en 1993.

Influenciados por la tendencia grunge del momento, la banda de Graffin expandió sus habilidades de escritura, sacrificando la urgencia que caracterizó la trilogía del “Suffer” por tiempos más lentos, riffs monumentales, estructuras no convencionales en el punk de la época y una colaboración de Eddie Vedder (viejo fan) que a la fecha es inolvidable.

Su portada muestra dos hombres con rostros de perros y vestidos con trajes enteros. Fue ilustrada por el cantante de Concrete Blonde, Johnette Napolitano, quien también diseñó la del “Smash” de The Offspring.

#02 Suffer

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Si el “Daydream Nation” es la razón más honesta del noise y el indie rock noventero, entonces el “Suffer” lo es con su generación más próxima.

“Suffer” golpea el reloj en alrededor de media hora con una dosis poderosa de punk rápido y agresivo que vuelve a colocar al género en el panorama pero con un sonido que prioriza las melodías. Cada canción es necesaria, cada canción es monumental, casda canción hace del disco un referente

Fat Mike alguna vez lo refirió como “el disco que cambió todo”.

#01. No Control.

 

El progreso es una deuda que todos debemos pagar, pero a  Bad Religion le remuneraron por ello.

“No Control”, fue un progreso del ”Suffer” en natural. En cuanto a progreso, su track 11 nunca ha sido interpretado en vivo, de igual forma con “The World Won’t Stop”, tema que en su primera versión aparece incorrectamente como “The World Won’t Stop You”

Es un tanto más rápido y agresivo que su predecesor, aunque duran exactamente igual y tienen la misma cantidad de tracks.

Fue el último lanzamiento del punk rock de los 80s en marcar historia y el primero de Bad Religion en vender una cantidad considerable de copias en su primera semana.

Es extraoficialmente mejor que Suffer por “You”.

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